Redacción. Durante semanas, el Centro Penitenciario de Burgos dejó de ser únicamente un lugar de cumplimiento de condenas para convertirse, también, en un improvisado plató de cine. Guiones, cámaras, interpretación y trabajo en equipo sustituyeron por unas horas a la rutina habitual gracias a un taller audiovisual en el que quince internos aprendieron cómo se construye una película desde cero.

La iniciativa, impulsada por la productora burgalesa Pelunosky Productions, buscaba acercar el lenguaje cinematográfico a los participantes a través de una experiencia completamente práctica. En lugar de limitarse a conocer la teoría, los internos se implicaron en cada una de las etapas de una producción audiovisual, desde la creación de la historia hasta el rodaje y el montaje.

Durante mes y medio, el grupo trabajó junto a los cineastas Diego Sebastián y Rocío Ramírez, descubriendo el funcionamiento de los distintos departamentos que intervienen en una película y experimentando en primera persona el valor de la coordinación y el esfuerzo colectivo.

Esa implicación terminó dando forma a “Condenados”, un cortometraje de acción, terror y ciencia ficción grabado íntegramente en el interior del centro penitenciario. Inspirada en el cine fantástico de los años ochenta, la historia plantea cómo un grupo de internos debe hacer frente a una amenaza inesperada, utilizando el género como vehículo para hablar de emociones, cooperación y superación.

Para Rocío Ramírez, una de las mayores satisfacciones fue comprobar la evolución del grupo durante el desarrollo del taller. Según explica, los participantes pasaron de la curiosidad inicial a sentirse plenamente implicados en el proyecto, aportando ideas y haciendo suyo el proceso creativo.

Más allá del resultado final, los responsables destacan que el verdadero objetivo era utilizar el cine como una herramienta educativa. El taller permitió desarrollar habilidades como la comunicación, la creatividad, la capacidad para resolver problemas y la toma de decisiones, al tiempo que mostraba la importancia de que cada integrante aporte su trabajo para sacar adelante un proyecto común.

Continuar leyendo …

Por Redacción | 24 Julio, 2026 a las 9:10 - Escrito en Es Noticia, Viña y fogón

Redacción. La Plaza Mayor de Aranda de Duero volverá a convertirse este sábado, 25 de julio, en el mejor escaparate para uno de los productos más emblemáticos de la provincia. La VI Fiesta Gastronómica de la Cereza del Valle de las Caderechas reunirá a productores y profesionales de la gastronomía en una jornada pensada para acercar al público la calidad de este fruto y sus múltiples posibilidades en la cocina.

La cita pondrá el punto final a las acciones promocionales que la Marca de Garantía ‘Cereza del Valle de las Caderechas’ ha desarrollado durante todo el mes de julio, consolidándose como un encuentro que combina gastronomía, producto de proximidad y actividades para toda la familia.

Desde las 11:00 y hasta las 14:30 horas, la Plaza Mayor acogerá un mercado en el que los visitantes podrán adquirir cerezas directamente de los productores adheridos a la Marca de Garantía, favoreciendo el consumo de un producto de temporada y de cercanía.

La programación incluirá además varias demostraciones culinarias en directo a partir de las 12:00 horas. En esta edición participarán el maestro pastelero Nour Eddine Benbernou, de Pastelerías Tudanca, y la cocinera Noelia de la Viuda, de Noe Gastroversia, quienes mostrarán distintas propuestas gastronómicas con la cereza como ingrediente principal.

A esa misma hora comenzará también un taller infantil organizado por Ocioduero, pensado para que los más pequeños puedan disfrutar de una actividad creativa mientras descubren, de una forma divertida, uno de los productos más representativos de la provincia.

La Fiesta Gastronómica de la Cereza se ha consolidado en los últimos años como una cita estival que une promoción agroalimentaria y gastronomía, acercando a vecinos y visitantes el trabajo de los productores del Valle de las Caderechas y fomentando el consumo de un producto de calidad reconocido por su excelente sabor.

Redacción. El cementerio de Sad Hill volverá a convertirse este fin de semana en el escenario del duelo más famoso del cine. La recreación de la icónica escena de El bueno, el feo y el malo será uno de los momentos centrales de las actividades organizadas para conmemorar el 60 aniversario del rodaje de la obra maestra de Sergio Leone, que se celebrarán del 23 al 26 de julio entre Salas de los Infantes y otros enclaves de la comarca.

Con motivo de esta efeméride, Salas acogerá un completo programa de actividades que reunirá a aficionados al cine, vecinos y visitantes en torno al universo de la película y al emblemático cementerio de Sad Hill, uno de los escenarios más reconocibles del filme, recuperado décadas después gracias al trabajo de voluntarios y convertido hoy en un atractivo turístico internacional.

Las jornadas arrancarán este jueves 23 de julio, con una recepción oficial a las 12:30 horas en el Gran Casino de Salas de los Infantes, y continuarán durante cuatro días con conferencias, representaciones teatrales, actuaciones musicales, una exposición y la proyección de El bueno, el feo y el malo.

La iniciativa pretende rendir homenaje a una película que, seis décadas después de su rodaje, sigue atrayendo a miles de seguidores y mantiene vivo el legado cinematográfico de la provincia de Burgos, donde se filmaron algunas de sus escenas más icónicas.

Los interesados pueden consultar la programación completa de las jornadas a través de la página web de la Asociación Cultural Sad Hill.

Las actividades se completarán con una exposición dedicada al universo de El bueno, el feo y el malo, que reúne fotografías, atrezzo original y testimonios del rodaje, además de un simposio en el que participarán extras, técnicos y protagonistas de aquella producción para compartir sus vivencias.

Entre los actos más esperados figuran también las visitas teatralizadas a algunos de los escenarios originales del rodaje. El sábado se recreará el ambiente del campo de prisioneros de Betterville, en Carazo, mientras que el domingo el cementerio de Sad Hill volverá a convertirse en el escenario del mítico duelo a tres bandas, acompañado por la inolvidable banda sonora de The Ecstasy of Gold.

El 60 aniversario será también una oportunidad para recorrer la Ruta del Salvaje Burgos, un itinerario que une los cuatro grandes escenarios burgaleses de la película: el cementerio de Sad Hill, el campo de prisioneros de Betterville, el puente de Langstone y las ruinas del monasterio de San Pedro de Arlanza, donde se recreó la Misión San Antonio.